Basta de Sandeces Sr. Sebastián / Jordi Borràs
Querido Miguel;
A finales del mes de diciembre, en esas fechas donde irradia una creíble pero falsa felicidad por todos lados y los niños como yo esperan con ansia que llegue el día señalado para abrir esos regalos que tanto desean, usted dijo una cosa no podré olvidar fácilmente: “Hay que comprar juguetes españoles”.
Por lo que entendí, de repente ustedes, la gente más importante del país, le pedía a los Reyes Magos que satisfacieran la ilusión de los niños españoles con productos fabricados en nuestro país. Yo (que soy más espabilado que el resto de niños de mi clase) rápidamente me pregunté: ¡¿pero cómo van a comprar productos españoles si vienen de Oriente!?
Al cabo de unos días, cuando sólo faltaban 2 semanas para que vinieran a visitarme esos tres pintorescos personajes que recorren todo el mundo en una sola noche, me alarmé: ¡No había hecho la carta!
Me pasé un par de horas intentando recordar el máximo de anuncios de televisión que habían bombardeado mi cabeza durante las últimas semanas y esa misma noche terminé de redactar la carta antes de ir a dormir con una sonrisa de felicidad e impaciencia en mi rostro. Pero a medianoche resonaron en mi cabeza las palabras que había pronunciado usted unos días antes y me desperté de golpe. ¿Cuántos de los juguetes de mi lista serían españoles?
En ese momento me puse a buscar en Internet y descubrí que solamente 1 de los 57 juguetes que quería que me regalasen era español.
Y recé. Recé durante unos minutos porque los reyes siguieran mis deseos y no le hicieran caso a usted por muy importante que fuera. Mientras rezaba recordé aliviado que era casi imposible que los Reyes pudieran conseguir juguetes españoles de ahí donde venían, así que dejé de hacerlo y volví a sumergirme en mis profundos e inocentes sueños.
Pero fui muy iluso…me habían enseñado que los Reyes podían hacer milagros y por eso eran Magos, ¡¿cómo no iban a poder conseguir juguetes de otro sitio por muy lejano que estuviera?!
Así que como se puede imaginar Sr. Miguel, sin aún entender cómo, este año los Reyes (aparte de traerme menos regalos que en años anteriores) le han hecho caso y como usted quería en las etiquetas de mis nuevos presentes pone: Made in Spain, que según creo entender significa algo como “caro de cojones”.
Al cabo de unas semanas cuando ya se me había pasado el enfado (es lo que tenemos los niños, se nos olvidan rápidamente las cosas) y cuando ya había dejado apartados en mi baúl todos esos juguetes, usted volvió a salir por televisión: “hay que comprar productos españoles” dijo esta vez.
En ese momento me puse a temblar…con eso no se juega pensé…
Sin más que decir, sólo espero que sepa lo que está haciendo, pero por si acaso me despido deseándole mucha suerte que al fin y al cabo creo que la necesitará.
Firma: uno de los tantos niños que odian a los Reyes Magos y un votante más (futuro, pero votante si más no) que se siente estafado por los políticos.
El perquè de tot plegat: Sense ànim d’ofendre a ses Majestats els Reis Mags no vull més que expressar la meva profunda preocupació per un fet que reflecteix perfectament la incongruència de les mal anomenades mesures anticrisi del ministeri d’ Indústria, Turisme i Comerç dirigit pel senyor Miguel Sebastián així com de tot el Govern espanyol.
Senyor ministre; temorosament em pregunto què proposaria si no forméssim part d’una àrea de lliure comerç, tancar les fronteres com van fer els nostres avantpassats potser?
Fent aquests textos demostres poca productivat (JAJAJA)
El text està molt bé, però desde la meva ignorància, em pregunto si no es bo que les empreses espanyoles, que segur que tenen seu a Espanya, obtinguin més beneficis. Entenc que la eliminació de fronteres és una manera de optimitzar el maleit sistema capitalista que tenim, però optimitzar els recursos que el sistema ens ofereix pel benefici dels de casa no hauria de ser positiu? Entenc, però, que si aquesta fos la unica mesura seria una mica trist.
Oriol Pérez
febrero 16, 2009 a 1:39 pm
Si tots els països adoptessin mesures proteccionistes el sistema capitalista s’aniria a la merda, això està clar, però no seria això positiu??
Joan Ugalde Perill
febrero 18, 2009 a 3:14 pm